De las cadenas de eventos
Esa frase me pareció siempre algo increíble. En la física es un resultado que se observa y se deduce casi a diario, y creo que es aplicable casi a cualquier ámbito.
Piensen en algo que hayan hecho hoy por ejemplo, y ahora recuerden por qué hicieron eso, cuántas decisiones tuvieron que tomar para llegar.
Me sorprende que recorriendo la vida de uno (la vida cotidiana, no hace falta ir a "los grandes hechos") en sentido inverso, se observe la grandísima cantidad de variaciones que podrían haber surgido.
Por ejemplo, el domingo fui a una fiesta y hablé con una chica. Pero hablé con ella, porque ella decidió que quería hablar conmigo. Llegué a hablar con ella porque decidí quedarme a pesar de que uno de mis amigos se fuera. Fui a esa fiesta porque no me había ido de Buenos Aires a pesar de tener la oportunidad. Y aún más, fui a esa fiesta porque el año pasado había conocido el Hospitality Club, de donde recibí la invitación para ir.
La cadena podría seguir in eternum, pero a algunas cosas es mejor ponerle un límite. Algunos creen en el destino, y esto simplifica mucho las cosas, porque no dan la posibilidad de que fueran de otra forma, yo no habría podido no inscribirme al HC, etc.
Yo prefiero permanecer en una posición de "libre albedrío" donde no hay evento que tenga una probabilidad nula de suceder; especialmente con respecto a interacciones con otras personas; la magia que le otorga a un encuentro el hecho de que fue sólo una alternativa de miles posibles, se eligió hablar con una persona en particular de las miles que se podrían haber elegido, basándose en una corazonada, en la atracción física, eso lo decide cada uno, pero sin haber sabido cuando el día comenzaba que eso iba a suceder.

